No le cuentes lo de las misiones

La aventura está a punto de arrancar y casi llega el momento de empezar a caminar.

La nave, de fabricación extraterrestre, funciona con pasos. Una extraña ingeniería espacial limpia y absolutamente desconocida para nosotros, pero que rinde de maravilla.

La nave también quiere devolver el favor a todos aquellos que se esfuerzan por alimentarla de pasitos. Por eso hay un enorme panel, en la Sala principal, donde aparece una clasificación de las personas que participan más activamente en el funcionamiento de la nave: los pasos de los walkers se convierten en puntos.