El avistamiento

Piiiiiiii….. Piiiiiiii….. Piiiiiiii…..

Un pitido ensordecedor llena el silencio de la sala de mando de la nave WalktoMars.

Piiiiiiii….. Piiiiiiii….. Piiiiiiii…..

Pienso, mientras lo escucho: “madre mía, no sería posible que estas máquinas del demonio tuvieran un sonido más agradable… un politono o algo así, qué sé yo”.